Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

“Disfruto quien soy y estar aquí”Entrevista concedida por el Cardenal al periódico New World

Mientras se preparaba para celebrar su X Aniversario como Arzobispo de Chicago, el cardenal George se sentó en su residencia para reflexionar sobre el tiempo que ha pasado aquí. Horas antes, ese día de martes de Semana Santa, había celebrado la Misa del Santo Crisma, la liturgia anual en la cual se consagran los santos oleos para el año venidero. El Cardenal se hallaba inmerso en una agenda llena de liturgias y celebraciones durante el Tritium y la Pascua, programa que se truncó debido a una lesión en su cadera, después de una caída sufrida durante la bendición de las canastas de Pascua en la parroquia St. Ferdinand, el Sábado Santo.

De 70 años de edad, el cardenal George fue anunciado como arzobispo el 8 de abril de 1997 e instalado en la Catedral del Santo Nombre el 8 de mayo de 1997. En esta ocasión charló con la reportera Michelle Martin.

 

The Catholic New World: Retroceda 10 años a ese día de abril en que llegó aquí.¿Cuáles fueron las fortalezas que vio en la Arquidiócesis?¿Cuáles pensó que eran sus retos?

Cardenal George: No creo poder afirmar que tenía ideas preconcebidas. Cuando llegas a un lugar, esperas. Y eso fue lo que intenté hacer completamente.

Chicago tiene una maravillosa historia como diócesis y ha tenido sacerdotes, religiosos y laicos extraordinarios, así como notables parroquias y movimientos, todo lo cual yo sabía. De lo que no estaba realmente consciente era de la situación en que se encontraba justo antes de venir aquí porque no pensaba venir como Arzobispo.

TCNW: ¿Fue más rápido saberlo por haber crecido aquí?

CG: De alguna manera fue más fácil, porque sabes cuáles son las escuelas y dónde están muchas de las parroquias. Existe una familiaridad con los lugares. Pero en cierta manera, no lo fue porque todo es muy diferente de cuando me fui hace 39 años, excepto por las visitas. También porque, tú sabes, no todos están inmediatamente interesados en decirte todo lo que sucede, así que toma tiempo. Pienso que habría sido igual para cualquiera.

TCNW: Poco después de que llegó aquí, seis meses después, escribió una carta pastoral sobre evangelización.¿Por qué la evangelización ha sido tan importante desde el principio y cómo piensa que lo hemos hecho?

CG: La Arquidiócesis había puesto ya a la evangelización como su prioridad número uno, en el documento “Decisiones” que había sido elaborado tras mucha, mucha consulta justo un año antes de mi llegada. Más allá de esto, antes del trabajo en Chicago que resultó en llegar y decir que la evangelización es nuestra primera prioridad, estaba el Concilio Vaticano II, el cual afirma eso para toda la iglesia.

TCNW: Ahora adelante el casette nueve años. Hemos tenido Misión Chicago, los esfuerzos del Padre Barrón, los Festivales de Fe; ¿piensa que ha sido suficiente o que necesitamos más?

CG: Siempre buscas más. Pienso que hemos hecho muchas cosas buenas. Mencionaste algunas de ellas. Hay muchas más. En las parroquias suceden muchas cosas. Evangelizar significa presentar a Cristo a las personas. Muchos católicos hacen eso de uno en uno, sin un gran programa o publicidad. Eso continúa. Hemos tenido varios miles de personas que asisten a la iglesia cada año con la RCIA y otras veces por diferentes razones.

Pero debido a que es un tema tan grande, es difícil centrarse en ello. Estamos haciendo muchas cosas buenas.¿Debemos hacer más? Pienso que sí, puesto que esa es la razón de la existencia de la Iglesia.

TCNW: ¿Qué hace difícil llevar a la gente a Cristo?

CG: El humor y el ambiente cambian muchas veces; no por las cosas que hace la iglesia, sino porque la sociedad cambia. Algunas veces la iglesia está muy presente y con frecuencia no está en la historia de los Estados Unidos, de manera que todo eso ciertamente influye en las ideas de las personas.

TCNW: ¿Cómo ha intentado apoyar a los sacerdotes con el resentimiento que ellos enfrentan?

CG: Está lo del escándalo del abuso sexual. Eso ha causado mucho resentimiento. ¿Qué cómo los apoyo? Soy su obispo. Estoy presente con ellos. Me apoyo en ellos, cuento con ellos. Los animo con cualquier cosa que estén intentando que los ayude. Nos reunimos de manera informal con mucha frecuencia; en muchas otras ocasiones nos vemos en reuniones. Intentamos asegurarnos de que los obispos auxiliares estén muy concientes de las necesidades de los sacerdotes.

Pero básicamente, esto no es un club. Los sacerdotes son sacerdotes a nombre de la iglesia, no por sí mismos. De manera que lo que intento es enseñarles y ayudarles a enseñar, a gobernar y a santificar a las personas a través de los sacramentos y a ayudarles a que ellos hagan lo mismo.

TCNW: ¿Así que, estamos bien?

CG: Si y no. En muchas maneras, la unidad del presbiterio se encuentra en un camino más sólido. Las presiones externas sobre los sacerdotes son más grandes que nunca. En cuanto a la Arquidiócesis, pienso que ahora está mejor administrada de lo que fue. Y pienso que económicamente es estable. No nos hemos recuperado totalmente de los escándalos. El conteo de octubre es bajo. Ha habido un esfuerzo desde septiembre 11 para secularizar la sociedad porque la religión es sospechosa de haber causado la violencia. Compartimos la situación de las iglesias en este país y de otros países occidentales secularizados.

Donde tenemos mucha suerte es que tenemos muchos inmigrantes que son católicos, particularmente de Centro y Sudamérica, de las Filipinas, de Vietnam y de Polonia, que vienen a esta Arquidiócesis. Esa es una gran ventaja que nos fortalece, pero tiene sus propios retos. Pienso que hemos enfrentado muy bien los retos. Ciertamente con los polacos y en cierto grado con los hispanos.

TCNW: ¿Cuáles son las señales positivas?

CG: En ocasiones es muy sorprendente. Pasan cosas que nunca esperabas que sucedieran. Existe este enorme brote de devoción al Sagrado Sacramento el cual está muy difundido. Esa es una sorpresa. Surgen movimientos. El Espíritu Santo continúa trabajando. Algunas veces ves los efectos y muchas veces no los ves. Algunas de las cartas que me llegan de personas que están sufriendo y encontrando consolación en su fe, indican que existen muchas personas santas allá afuera, personas que entienden quién es Cristo y que han llenado su vida con él. Así que, estamos bien.

TCNW: ¿Qué es lo que más lo enorgullece de los 10 años que ha estado aquí?

CG: Pienso que algunas buenas iniciativas, tu mencionaste algunas de ellas. Pienso que estamos bien en liturgia. Chicago siempre lo hizo bien, pero pienso que hemos intentado profundizar el sentido de participación. Está la reforma de Liturgy Training Publications, y su intento por llegar a los hispanos con publicaciones en lengua española. Tenemos el Liturgical Institute en Mundelein que muchas personas de todo el país buscan.

TCNW: He visto un número de entrevistas que Usted ha ofrecido donde señala que nunca ha habido un cardenal arzobispo de Chicago que haya vivido hasta los 75 para retirarse.

CG: Nadie lo ha hecho. Debo revisar la lista de cosas por hacer; debo ver el calendario y ver que ha habido al respecto.

Muchas veces se gasta el tiempo estando presente con la gente, especialmente en este trabajo. Muchas veces se gasta en la administración y mucho en ceremonia, en celebraciones públicas y eclesiásticas. Pero esas siempre dejan una impresión en la gente. Aún cuando la presencia no es profunda y duradera, es importante que estés visible.

TCNW: Usted se quedó después de misa y saludó a las personas hasta que pasó un momento con cada una de ellas que quería saludarlo.

CG: Todo eso es parte de estar presente. Esos son buenos momentos. … pasé mucho tiempo en la crisis de abuso sexual los pasados cinco años, más o menos, más de lo que pensé que sería necesario, pero así ha sido la necesidad. Hablar con las víctimas, intentar mantener todo en orden.

Si eso es algo de lo que puedo estar orgulloso, lo es. Intentar cuidar a las víctimas conforme ellos se deciden a hablar.

Es un asunto muy triste. Pero eso también es una experiencia que te hace más humilde. En realidad es humillante. Y eso, no es malo. Cristo nos prometió eso, así que lo vivimos. Vivimos a través de las consecuencias del pecado, y así es como Cristo nos hace santos.

¿Qué más ha pasado? Viendo en retrospectiva, tuvimos un pacto con la Ciudad de México, el cual ha tenido buenos efectos.

He sido muy activo en la vivienda porque eso es parte de proteger la dignidad humana. Estoy muy interesado en atender el racismo, porque hemos tenido una historia muy difícil en Chicago sobre las relaciones raciales, las cuales están muy tensas.

También está la campaña antiviolencia en la que me involucré justo después de que llegué aquí, Cese al Fuego, con la cual he permanecido. Esas son todas dimensiones de la misión social de la iglesia en la que he estado interesado.

TCNW: ¿Qué le gusta más acerca de su trabajo?¿Qué es lo que es más difícil personalmente hablando?

CG: Disfruto ser quien soy y disfruto estar aquí. El reto para mí y para muchos sacerdotes es tiempo, encontrar el tiempo para cubrir todas las demandas y aún tener tiempo para la oración, la cual es esencial o todo lo demás se colapsa. Si no la realizas te conviertes en un funcionario. La cosa más grande es encontrar el tiempo para orar, pero también para evaluar y estudiar las distintas situaciones; en este tipo de trabajo cambias muchas veces de papel.

TCNW: ¿Dónde le gustaría ver a la Arquidiócesis en 10 años?

CG: Aún no lo tengo claro. De nueva cuenta, piensas en el origen:¿Para qué existe esta Arquidiócesis? Existe para hacer santas a las personas. Me gustaría ver que muchas personas más participen en la vida sacramental de la iglesia que las que participan ahora; me gustaría ver a una iglesia con una presencia más efectiva de manera que las personas vivan como hermanas y hermanos.

TCNW: Pero si no es un hobby, nadie tendría por qué tenerle miedo.

CG: Si representa un pasatiempo, es porque la han domesticado. Es algo para llevar a cabo en su tiempo libre. Lo pueden poner en una caja y llamarla cuando lo deseen. Esa es una manera de contenerla de forma que no te llame a hacer algo de lo que tienes miedo. Existen cuestiones curiosas e ideas raras, así como extrañas teorías al respecto, y está bien. Todo forma parte de eso. Sin embargo, al final, se trata de la vida y la muerte.