Advertisements ad ad ad

Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

George, un hombre que “entiende a los hispanos”

Los obispos John Manz y Gustavo Garcia-Siller ofrecen en entrevista su visión personal del desempeño del cardenal durante la última década y su compromiso a favor de los inmigrantes indocumentados.

Es un hombre que tiene un sentido de dimensión social, con una memoria histórica muy profunda, que está al lado de los pobres y de los indocumentados.

Y a la hora de explicar por qué Francis George “entiende a los hispanos” se alude a su “visión misionera” formada a través de sus visitas a muchos países.

En ocasión del X aniversario de George al frente de la Arquidiócesis de Chicago, los obispos John Manz y Gustavo Garcia-Siller expresan su punto de vista acerca de la personalidad del Cardenal, su rol en momentos difíciles del Arzobispado y su compromiso con la causa de los inmigrantes, entre otros temas.

“Yo creo que él ha estado mucho a favor de los pobres, de los que no tienen documentos, y esto lo ha demostrado con creces a lo largo de estos 10 años”, afirmó el obispo Garcia-Siller.

Manz, quien ha estado muy cerca de George en esta última década y también de su predecesor, el cardenal Bernardin, asegura que el Arzobispo de Chicago es una persona que “sí entiende la mentalidad del hispano”.

“Puede ser que sea por el hecho de haber sido parte de una congregación misionera, (la misma) que lo llevó a visitar muchos países y a tener una visión muy amplia de la iglesia, desde las perspectivas de los más pobres”, estimó.

El obispo recuerda particularmente cuando, un mes después de asumir el Arzobispado, George enfrentó una crisis en la iglesia de San Francisco de Asís, toda una institución entre las parroquias latinas de Chicago.

“Muchos pensaban que la iban a cerrar. Una de las primeras cosas que hizo George fue ir allí y hablarles a los feligreses para manifestarle su apoyo”, señaló.

Apoyo a Sacerdotes por la Justicia

A juicio de Garcia-Siller, desde 1997 a la fecha George ha dedicado fuertemente sus energías en áreas como la evangelización, la formación de líderes y la educación en las escuelas católicas.

A la anterior debemos añadir otras tres: la atención y formación de jóvenes adultos, la liturgia y la vida devocional, así como levantando la voz por la justicia, añadió.

Una de las acciones en este sentido, ha sido su total apoyo a Sacerdote por la Justicia, un movimiento integrado por 130 sacerdotes arquidiocesanos que están comprometidos con la causa de los inmigrantes y que abogan por una reforma migratoria como una cuestión humana.

“El esta muy interesado en que continuemos trabajando en esta dirección”, afirmó.

Manz, quien forma parte de la comisión de inmigración de la Conferencia de Obispos de los Estados Unidos, destacó asimismo el respaldo del Cardenal a este delicado asunto.

Como una muestra de apoyo a los cientos de miles de indocumentados del país fue la participación del cardenal en la gigantesca marcha proinmigrante celebrada el pasado año en la cual dejó en claro que la única razón por la cual estaba allí era “por respeto”.

El cardenal ofreció una oración ecuménica en la demostración pro inmigrante que la iglesia calificó también como “marcha por la dignidad humana”.

“No sólo tiene una visión, sino también contactos. Es muy conocido a nivel nacional”, dijo Garcia-Siller, tras afirmar que fue el propio Cardenal quien coordinó una entrevista que el obispo sostuvo en Washington con el republicano Dennis Hastert, representante federal por Illinois y ex líder de la Cámara Baja, quien apoyaba una controvertida propuesta migratoria.

“Una memoria histórica profunda”

Garcia-Siller recordó que cuando llegó a la Diócesis de Chicago, George llevaba seis años de cardenal. “Hizo un trabajo intenso, en su esfuerzo por retomar “las directivas más puntuales del cardenal Bernardin”, apuntó

“Le llevó algún tiempo conocer la Arquidiócesis y sus instituciones, como ubicarse” dijo el Garcia-Siller, del también vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.

Pese a lo anterior, el obispo cree que el Cardenal ha podido sacar adelante la Arquidiócesis gracias a su fe, su inteligencia y capacidad.

“Tiene un sentido muy acertado de la historia, una memoria histórica profunda. Es un hombre que ha sabido manejar situaciones muy difíciles, tanto en las escuelas (católicas) como en las parroquias”.

En referencia a situaciones como los escándalos de abuso sexual cometidos por parte de algunos sacerdotes de la Arquidiócesis, el cardenal “siempre ha encarado el problema, ha dado luz y ha tenido posiciones muy claras y firmes”, indicó.

Para Manz “se trató de una crisis que hubiera llegado lo mismo con el periodo. El cardenal, sin embargo, pudo manejar muy bien ese barco en aguas tormentosas”, afirmó.

“El ha tenido que lidiar con muchas crisis, pero la manera en que ha manejado este problema, creo que ha influido en ganarse la confianza de los sacerdotes (de la Arquidiócesis), indicó.

“Una persona muy franca”

A juicio del obispo, después de su enfermedad, en el verano pasado, el Cardenal ha recibido el cariño del pueblo y el percance de salud también le dio la oportunidad para mostrar su parte afectiva.

George fue operado con urgencia de la vejiga el 27 de julio del 2006, en el Centro Médico de la Universidad de Loyola y fue dado de alta el 15 de agosto del mismo año, tras sufrir algunas complicaciones post-operatorias.

En el ámbito personal, Garcia-Siller asegura que ha sentido un gran apoyo por el desde que lo conoció en 1997. “Estoy muy agradecido por su apoyo. Hemos podido compartir momentos personales fuertes que me han ayudado en mis servicios”, señaló.

Garcia-Siller asegura que admira de George “su amor a Dios y a la Iglesia, y su fortaleza para sacar adelante su vocación, a pesar de su situación de salud y personales que ha tenido toda su vida”.

George “es una gente cordial, campechana, que le encanta visitar las parroquias, un intelectual que sobresale por su inteligencia”, dijo a su vez Manz.

“Pero sobre todo, es hombre muy franco. Una persona que dice las cosas como son. Yo creo que, con el tiempo, a la gente le ha gustado ese rasgo de su personalidad.