|
|
|
|
|
 |
|
Evangelizar es una palabra viva
El ILP sigue preparando líderes laicos
Después de un proceso de preparación que duró dos años, la clase 2006 del Programa de Formación Pastoral que ofrece el Instituto de Liderazgo Pastoral (ILP) celebró con una misa de Acción de Gracias el inicio de una nueva etapa en el ministerio laico.
Muchos de ellos ya servían en diversos ministerios en su parroquia, pero fue la necesidad de preparación lo que los hizo tomar este programa que les ofrece entrenamiento en reflexión teológica, estudios bíblicos, pero sobre todo, liderazgo: cómo formar y guiar grupos, cómo servir a los parroquianos en los diferentes ministerios. Esto no podía ser más oportuno, en un momento en que se habla de una apremiante necesidad de liderazgo y organización comunitaria dentro de la Iglesia.
Algunos de los egresados decidirán seguir adelante y tomar el curso de diaconado que ofrece el ILP como un siguiente paso al curso de formación, pero todos comparten la emoción por haber adquirido herramientas invaluables para llevar a cabo su labor entre los parroquianos.
Evangelizar es un desafío
La ceremonia se realizó el pasado domingo 11 de junio en la catedral del Santo Nombre. Sobria y emotiva, con los egresados acompañados de sus parientes y amigos, la misa fue celebrada por el reverendo Arturo Pérez, quien se dirigió a los recién egresados recordándoles que: “Evangelizar es una palabra viva, no una palabra guardada en un libro o en un templo. Evangelizar quiere decir que la palabra está encarnada en ustedes. Dar testimonio de que Cristo vive. Evangelizar es un desafío, no es solamente promover la Palabra, sino defender la Palabra donde vean injusticias: con los inmigrantes, con los presos, con los pobres, ustedes tienen que levantarse y decir basta.”
Este mensaje fue ampliamente compartido por los graduados, quienes emocionados recibieron las velas como símbolo de envío. Al término de la misa, entre abrazos y felicitaciones, algunos de los egresados compartieron con Chicago Católico sus impresiones sobre este nuevo compromiso.
“Para mi esto es una guía espiritual”, dijo Tomás Flores, de la parroquia de la Inmaculada Concepción, en el sur de Chicago, “un camino para seguir a Jesús, llevarlo a todas las comunidades donde hay problemas, alcoholismo, drogas.” Agregó que tiene planes para formar un grupo de hombres en su parroquia y, posiblemente, seguir al diaconado.
Para María Elena Corral, de la parroquia de San Blas, recibir la vela “fue algo muy grande, una bendición de Dios, un llamado y un compromiso que el Señor me pone en mis manos.” Le preguntamos sus planes ahora que ha adquirido dicho compromiso, y nos respondió: “Seguir adelante, ayudar en nuestra iglesia, en todo lo que se vaya ofreciendo en nuestra comunidad. Tenderle la mano a todo el que vaya a nuestra iglesia.”
Tengo varios ministerios en mi parroquia y pienso seguir con ellos. Pienso que me han dado herramientas enormes en este programa, para poder explorarlas con más profundidad en mi corazón.”
Ramón Jiménez, de Nuestra Señora de Guadalupe nos dijo por su parte: “Soy voluntario, soy un laico que participa en diferentes ministerios de la Iglesia y me di cuenta de que necesitaba más información. El ILP está ofreciendo estos cursos y me interesó mucho tomarlos. Han sido muy buenos para mi y para mi parroquia, porque sirvo mejor y hay mejor comunicación entre mis hermanos en la iglesia en los diferentes ministerios.” El señor Jiménez dijo que en su parroquia está involucrado en cuatro ministerios. “Mi meta es seguir en los caminos de Dios y tomar el diaconado. Ese es el siguiente paso.”
El señor Juan Santiago, de la iglesia de San Silvestre considera: “Tenemos la obligación de llevar un mensaje. Esto (el programa) me ha preparado para llevar la luz. Voy a trabajar con los jóvenes, y con Pre-Cana. Y voy a tratar de seguir formándome en el Instituto.”
Reconocimiento al reverendo Pizzo
Por otra parte, el concelebrante de la misa, reverendo Anthony Pizzo, fue objeto de un reconocimiento especial, tras dos años de servir como director de formación espiritual en el ILP, trabajando especialmente en el área de diaconado. Jaime Bascuñan, director de ILP elogió la labor del padre Pizzo, aclarando que: “Su comunidad, los agustinos, le han pedido que tome una parroquia grande. Será el nuevo párroco de Santa Rita de Casia, por lo tanto nos va a dejar. No va a continuar siendo el director de formación, pero seguirá como facultad adjunto. Lo vamos a seguir viendo, quizás menos a menudo, pero va a seguir acompañándonos en esto.”
Pizzo, por su parte, se dirigió a los asistentes, agradeciendo primeramente al Cardenal George por su confianza cuando lo nombró Director de Formación Espiritual del Instituto. Dijo a Jaime Bascuñan y a Rebeca Villanueva que “ha sido un placer trabajar con ustedes como equipo”. Agregó que: “La Iglesia no es solamente una institución, la Iglesia es el Pueblo de Dios. Es por eso que me siento bien agradecido por haber tenido la oportunidad de estar trabajando en el apostolado. Todavía hay trabajo, pero tenemos la fuerza para hacerlo. Quiero decirles a ustedes, los líderes de Santa Rita: tenemos mucho trabajo, pero vale la pena.” Gracias.
Como un detalle de gratitud, se le entregó a Pizzo un cirio, al igual que a los graduados del ILP. “Le vamos a entregar la luz para que la encienda también en sus comunidades”, dijo Bascuñán, “para que pueda anunciar esta palabra de Dios para el mundo entero.”
La ceremonia contó con la música del coro de la parroquia de Nuestra Señora de Gracia y la presencia del padre Donald Headley como invitado, pues él es parte de la facultad de ILP.
De esta manera, los nuevos líderes vuelven al trabajo en sus parroquias, con nuevas energías, pero sobre todo, con la preparación necesaria para desempeñar un mejor servicio a sus comunidades.
tapa
|
|
|
|
|
|