catholicnewworld.com Portada Cardenal George
Información
Escríbanos
Subscripciones
Publicidad
Archivos
Sitios Católicos
Mapa del Sitio
Catholic publisher for the Archdiocese of Chicago
Spanish language newspaper for the Archdiocese of Chicago
Katolik
Archdiocesan Directory - ordering and advertising information.
Archdiocesan Directory - ordering and advertising information.
Arquidiócesis de Chicago
El Cardenal George ordenó doce sacerdotes

El día 20 de mayo se llevó a cabo una liturgia en la Catedral del Santo Nombre durante la cual 12 hombres fueron ordenados al sacerdocio en la Arquidiócesis de Chicago. Sus edades van de los 25 a los 39 años y son originarios de siete países ubicados en cinco continentes, la mayoría (cuatro) de Polonia. Estos hombres ofrecerán sus primeras misas y después tendrán varias semanas de merecido descanso antes de tomar sus primeros puestos parroquiales.

Chicago Católico los felicita.

Thomas Belanger, 38 años

Primera asignación: St. Philip Neri

Educación: Our Lady Star of the Sea, Gross Point Woods, Mich.; De La Salle Collegiate, Warren, Mich.; y DePaul University.

Padres: Jean Maurice Belanger (difunto), y Mary Ann Hawkins.

Primera misa: 11:15 a.m. 21 de mayo en la Parroquia St. Clement

Thomas Belanger pasó cuatro años bajo votos temporales como capuchino franciscano; trabajó en albergues para indigentes, alacenas y programas de tratamiento para la drogadicción en Detroit, Milwaukee, Toronto y Chicago. Belanger, quien espera trabajar con personas que sufren adicciones, dijo que aquellas experiencias y su conocimiento de la diversidad de Chicago le servirán mucho.

La diversidad de la arquidiócesis es una de sus fortalezas, dijo.

“Tengo la esperanza de que (la iglesia) se vuelva más unida al incluir la diversidad y utilizarla como los elementos de construcción para fortalecer a la Iglesia”, afirmó Belanger, agregando que los católicos “deben buscar la verdadera identidad de lo que significa ser universal”.



Arkadiusz Falana, 27 años

Primera asignación: Basílica Queen of All Saints

Educación: Escuela primaria en Luban, secundaria en Liceum Ekono-miczne, ambos en Polonia; Seminario del Colegio St. Joseph.

Padres: Stanislaw Falana y Teresa Zadlo

Primera misa: 12:30 p.m., 28 de mayo en la Basílica Queen of All Saints

Las primeras señales del llamado de Arkadiusz Falana para convertirse en sacerdote sucedieron cuando él tenía seis años de edad. “Desde aquel tiempo Dios me ha pedido que lo siga”, dijo. “Cada paso que he tomado en mi vida es la continuación de ese viaje hacia el altar del Señor”. Falana afirma que fueron sus padres y su abuela quienes introdujeron la fe en su vida y quienes lo ayudaron en el desarrollo de su vocación.

Falana dijo que siente un llamado “a comunicar el amor de Dios a todos los hijos del Señor”, y que al mismo tiempo le gustaría ser un puente viviente entre Dios y su pueblo.

Falana cree que los jóvenes son el futuro de la iglesia. “Me gustaría enfatizar las palabras del Papa Juan Pablo II quien dijo a los jóvenes ‘Les pido que abran el corazón al Señor con generosidad; no retrasen su respuesta. El Señor les ayudará a conocer su voluntad; él les ayudará a seguir su vocación con valor’. Así pues, no hay que tener miedo sino confianza en el Señor. Yo confío totalmente en Él”.





Pawel Komperda, 25 años

Primera asignación: Parroquia Prince of Peace, en Lake Villa

Educación: Escuela Helena Marusarzowna en Polonia; Primaria Richard Edwards en Chicago; Seminario Preparatorio Arzobispo Quigley; Seminario Colegio St. Joseph

Padres: Anna Rzadkosz y Kazmierz Komperda

Primera misa: 12:15 p.m., 21 de mayo en la Parroquia St. Bruno

Pawel Komperda tuvo la distinción de ser el único miembro de la generación 2006 de ordenados que cursó toda su educación en el sistema arquidiocesano de seminarios, comenzando con su primer año de la secundaria. Eso inició cuando tenía doce años, poco después de haber llegado a Chicago en compañía de su familia, proveniente de Polonia. Sin embargo el deseo de convertirse en sacerdote lo tuvo temprano en su vida, cuando iba a misa con el deseo de ver a los sacerdotes para poder imitarlos. “Experimenté una profunda sensación espiritual cuando pude unir los puntos y entender por qué hacemos lo que hacemos”, dijo Komperda. Pasar 12 años en las escuelas seminaristas dio a Komperda la oportunidad de experimentar muchas áreas del ministerio de las cuales afirma que enseñar y trabajar con jóvenes es de sus preferidas; en especial afirma haber disfrutado el tiempo que pasó trabajando con jóvenes en el Centro de Detención Juvenil del Condado de Cook. Sin embargo existe un área del ministerio en la que espera que le vaya bien y en la que no tiene aún experiencia. “Espero ser un buen confesor”, dijo Komperda, quien afirma que su propio desarrollo espiritual se ha apoyado en el sacramento de la reconciliación. “Lo que pido es que oren por mi porque en eso no se puede practicar”.



Jesús Medina, 31 años

Primera asignación: St. Bede The Venerable

Educación: Dr. Jesús León, Colegio Portugal, Seminario Diocesano de Santa Maria de Guadalupe, todos ellos en México

Padres: Jesús Medina Ramirez y Andrea Carreón de Medina

Primera misa: 3 p.m. 21 de mayo en la Parroquia St. Nicholas of Tolentine

A Jesús Medina lo atrajo el sacerdocio al ver, cuando él era un jovencito y sus padres lo llevaban a misa, que los sacerdotes eran personas aparte. Sin embargo, él no se veía en ese papel porque todos los sacerdotes que conocía eran personas mayores. Eso cambió cuando conoció al Padre Raúl Martínez en una cancha de básquetbol, afirma.

“Él me ayudó a clarificar mi luz interior, que había estado ahí durante años. Es así que mi vocación dio el siguiente paso, entrar al seminario”, relata Medina.

Un sacerdote católico, afirma Medina, debe ser alguien “que representa a Cristo, un pastor para el pueblo de Dios, un verdadero discípulo de Cristo”. … quiero mostrar la presencia de Jesús en cualquier sacramento que celebre teniendo una actitud de apertura, de bienvenida y de amistad para todos. Me gustaría ser una imagen real del Buen Pastor, ser afectuoso, considerado, sensible, buen escucha, paciente, accesible, comprensivo, generoso y tener la capacidad de perdonar. Amar a las personas y ser capaz de mostrarles que las amo”.

Ese amor debería ser un faro, dijo, agregando que espera ayudar a las personas que han abandonado a la Iglesia para que regresen.

“Una de las esperanzas que tengo para la Iglesia católica es que aquellos que por cualquier razón han desertado regresen a la iglesia”, dijo. “Como sacerdote futuro tengo la responsabilidad de revivir la fe de aquellos que declaran que la tienen pero no la viven”.



Bolivar Molina Ramírez, 28 años de edad.

Primera asignación: Parroquia Good Shepherd

Educación: José Joaquín de Olmedo, Vicente León, y el Seminario Mayor de Guayaquil, todos ellos en Ecuador

Padres: Hernán Molina y Bélgica Ramírez

Primera misa: 1 p.m., 28 de mayo en la Parroquia St. Mary of the Lake

Bolivar Molina Ramírez no hizo su primera comunión hasta que tuvo 15 años de edad, y al reflexionar sobre ello cree que fue entonces que dio inicio su llamado al sacerdocio. Le inspiró, afirma, lo que leyó sobre Jesús y sus discípulos en los cuatro Evangelios. “Vi a Jesús como un hombre fuerte que siempre dijo la verdad”, escribió Molina en un correo electrónico. Molina desea enseñar religión, quizá seguir el ejemplo de su maestro de educación religiosa, quien alimentó su vocación. Cree que mientras más trabajen los líderes de la Iglesia y mayor sea su fidelidad a las enseñanzas de la Iglesia el número de vocaciones crecerá, dijo.





Hugo Morales, 39 años

Primera asignación: Parroquia Mary, Queen of Heaven, en Cicero

Educación: Primaria y secundaria en Durango, México; Universidad Cardinal Stritch, en Milwaukee, Wis.; y la Sacred Heart School of Theology.

Padres: Agustin Morales y Clementina Nuñez

Primera misa: 2:15 p.m. 21 de mayo en la Parroquia St. Anthony, en Cicero

Hugo Morales nació y creció católico, participando activamente desde pequeño como laico en la vida eclesiástica. Pero fue mientras servía en el equipo de preparación bautismal de la parroquia St. Anthony of Padua en Cicero, que al intentar hablar a los padres y padrinos que deseaban bautizar a sus bebés sintió que no estaba calificado para hablar en público. Sin embargo lo hizo y se sorprendió cuando recibió aplausos. “Después de esta experiencia participé más y más en diferentes ministerios en la parroquia, me volví lector y ministro de comunión”, escribió Morales. “Poco a poco me sentí atraído a hacer lo que sólo un sacerdote puede hacer cuando celebra la Eucaristía”.

Pero Morales aún disfruta preparar a las personas para los sacramentos, algo que espera enfatizar en su ministerio y algo que puede ofrecer a los feligreses que hablan inglés o español.

“Espero que la Iglesia, como la Novia de Cristo que es, continúe teniendo una preocupación genuina por otros, especialmente por aquellos que son menos afortunados, y que al hacerlo lo haga con un estilo que contagie”, dijo Morales. “También espero que podamos restablecer el respeto por el ministerio”.



Phi Nguyen, 34 años

Primera asignación: St. Damien, Oak Forest

Educación: Primaria y secundaria en Binh Thuan, Vietnam; Seminario del Colegio St. Joseph

Padres: Canh Cong Nguyen y Phuoc Tran

Primera misa: 5:30 p.m., 20 de mayo en la Parroquia St. Henry

Phi Nguyen fue criado en una familia religiosa en Vietnam, que asistía a misa diariamente y hacía oraciones diarias como ritual familiar. De manera que cuando dijo a su familia que quería ser un sacerdote, sus abuelos, padres y hermanos le dieron todo el apoyo para sus estudios en el seminario. Sin embargo, en 1995, sus estudios se vieron interrumpidos cuando su familia tuvo que dejar Vietnam y emigrar a Atlanta. Un año después dejó a su familia para venir a Chicago y continuar sus estudios.

“Como nieto, hijo, hermano y pronto como sacerdote, creo fuertemente que el amor, el afecto y el apoyo de mis abuelos, padres y hermanos han jugado un papel muy especial en mi vida vocacional”, dijo Nguyen. “Lo que es más, el apoyo de los sacerdotes vietnamitas de las arquidiócesis de Chicago y Atlanta y las comunidades de fe de estos dos lugares también tuvo un gran impacto en mi llamado al sacerdocio. Cuando recibo las incontables bendiciones que Dios me ha hecho llegar a través de mi familia, mis conciudadanos, hombres y mujeres, y las personas a mi alrededor, dirijo mi mente y corazón a los jóvenes que no parecen ver con claridad el amor de Dios en sus vidas”.





Benedykt Pazdan, 25 años

Primera asignación: St. John the Evangelist, en Streamwood

Educación: Escuela primaria en Zagorzyce, Polonia; secundaria en Sediszow, Polonia, Seminario Mayor de la Diócesis de Rzeszow, Polonia

Padres: Zofia Czaja y Piotr Pazdan

Primera misa 10:30 a.m. May 21 en St. Helen

Benedykt Pazdan creció en un pequeño pueblo de cerca de 3,000 personas en el sureste de Polonia, en una familia con cinco hijos. Supo que había sido llamado al sacerdocio desde muy joven, pero no fue sino hasta que estudiaba en el seminario que pensó en venir a los Estados Unidos. “Créanme, no fue una decisión fácil porque una de las primeras consecuencias fue dejar atrás a toda mi familia y enfrentar una nueva cultura y un nuevo idioma, en suma un mundo totalmente nuevo”, afirmó Pazdan. Pero después de cinco años aquí, está convencido que hizo lo correcto. “Nunca me arrepentí de la decisión que tomé de venir a servir al pueblo de esta iglesia local”, dijo Pazdan. “Dios me ha bendecido con muchos amigos”.

Dios también lo ha bendecido con amor a la música, el cual espera sea una vía para traer el mensaje del Evangelio a los jóvenes. “Esta es mi esperanza para el futuro de la Iglesia católica, que podamos presentar las Buenas Nuevas a los jóvenes de tal manera que sea más atractivo para ellos y puedan apreciar de una manera más profunda lo que significa en sus vidas y poder ver que sólo Jesucristo pueden satisfacer sus anhelos más profundos”, dijo.



Avitus Rukuratwa, 34 años

Primera asignación: Parroquia Sacred Heart, en Winnetka

Educación: Escuelas primarias Omukyaya y Rutabo , Seminario Rubya y Escuela Secundaria Dodoma (en Tanzania), Consolata Institute of Philosophy

Padres: Ariadina Kiguta y el difunto Leonard Kiguta

Primera misa: 5 p.m., May 20 en St. Columbanus

Avitus Rukuratwa ha sentido un llamado al sacerdocio desde que era un niño en Tanzania, donde sirvió en el altar y fue miembro del coro. Sintió el deseo de ser sacerdote y se unió a una congregación dedicada a cuidar enfermos, pero después de algunos años decidió que tenía un llamado a servir como misionero, ministrar a personas de diferentes culturas y diferentes ubicaciones geográficas. Poco después tuvo la oportunidad de trabajar con la Arquidiócesis de Chicago a través de un amigo y decidió ministrar aquí.

Ahora que está aquí, dijo, “Estoy abierto a cualquier ministerio en la Arquidiócesis de Chicago. Aquí he tenido experiencia en diferentes áreas, en parroquias con feligreses blancos, hispanos, negros y mixtas”.

Espera poder trabajar con jóvenes y en los esfuerzos de evangelización.

“El Papa Juan Pablo II dijo que el Papa no debería ser un prisionero del Vaticano”, dijo. “De la misma manera , el sacerdote no debería ser un prisionero de la rectoría. Sólo 24 por ciento de las personas asiste a la iglesia. Tenemos que salir y entrar en contacto con el resto”.



Adán Sandoval Duron, 32 años

Primera asignación: St. Michael, en Orland Park.

Educación: Belisario Domínguez en México; Secundaria High School en California, Seminario del Colegio St. Joseph

Padres: María Durón y Rubén Sandoval

Primera misa: 2 p.m., 21 de mayo en la Parroquia St. Christina

Adan Sandoval Durón solía jugar a ser sacerdote; utilizaba una caja vacía cubierta con una toalla como altar en el patio trasero de su casa en México. Esos recuerdos llegaron cuando alguien le preguntó, siendo miembro de un grupo de jóvenes adultos en la parroquia St. Anthony of Padua, en Cícero, si alguna vez había considerado el sacerdocio. Nueve años más tarde, está listo para la ordenación. “Ahora mismo, me enfocaré principalmente a aprender a ser un sacerdote santo y efectivo”, dijo Sandoval. Con 10 hermanos y hermanas y 27 sobrinos, todos en el área de Chicago, Sandoval seguramente tendrá mucho apoyo. Tiene esperanzas que la Iglesia en Chicago reconozca la riqueza que posee. “Necesitamos entender realmente el mensaje del Evangelio”, dijo. “La Iglesia en Chicago es hermosa porque es muy grande y diversa”.





Artur Sowa, 25 años

Primera asignación: St. Julie Billiart, en Tinley Park

Educación: Escuela primaria, Liceum Ekonomicze (secundaria) y el Wyzsze Seminarium Duchiown, todos ellos en Polonia.

Padres: Danuta Deliowska y Bronislaw Sowa

Primera misa 4:30 p.m. 20 de mayo en St. Julie Billiart

Arthur Sowa nació y creció en Polonia y supo desde que era un niño que quería ser un sacerdote. Su llamado al sacerdocio nunca lo dejó, de manera que estudió en el seminario menor en Polonia antes de decidir venir a los Estados Unidos. Sowa estudió inglés en el Seminario Preparatorio Obispo Abramowicz durante un año y después continuó sus estudios en el Seminario Mundelein. “Estoy agradecido a Dios para el don de vocación que recibí y espero servir a él y a su pueblo por muchos años por venir”, dijo.



Fernando Zuleta, 30 años

Primera asignación: Resurrection

Educación: Escuela San Antonio, IDEM Eduardo Aguilar (secundaria) en Colombia; Universidad Pontificia Bolivariana/Universidad de la Salle

Padres: Gabriela Lopez y Orlando Zuleta

Primera misa: 5:30 p.m. Mayo 22 en Our Lady of Grace

Fernando Zuleta se sintió primero que podía tener un llamado al sacerdocio cuando crecía en Colombia. Un grupo de jóvenes católicos al que se unió en la secundaria ayudó a que el llamado se profundizara y fue entonces que entró al colegio del seminario. En el tiempo transcurrido entre ese hecho y el asistir al seminario de Mundelein, Zuleta trabajó en su mayoría con jóvenes, pasó un año trabajando en un orfanatorio, dando clases en secundaria y sirviendo como líder en los Boy Scouts. Esas experiencias han formado sus esperanzas en la Iglesia.

“Espero que ningún inocente más sea lastimado por las acciones pecaminosas e irresponsables de sacerdotes o personas de la Iglesia”, dijo Zuleta. “Espero y rezo porque se dé la unión entre cristianos y por que la Iglesia católica sea la promotora de esa unión en Cristo Jesús".

Personalmente, dijo, espera convertirse “en un sacerdote bueno y santo, servir a la iglesia de Chicago con lo mejor de mis destrezas y amor por la Iglesia”.

tapa