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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

La discapacidad no impide recibir la comunión

Texto: Michelle Martin

Nadie queda excluido del amor de Jesús. Ese es el mensaje que Margaret Garbacz, encargada del programa RICA en la parroquia de Santa Sinforosa, quiere que la gente tome de Carlos Rivera, de 26 años, y de su familia.

Rivera, quien tiene parálisis cerebral, usa una silla de ruedas y tiene capacidad limitada para hablar. Sin embargo participó en las clases de RICA (Rito de Iniciación Cristiana para Adultos) durante todo el año, por lo que estaba programado que recibiese su primera comunión y confirmación en la misa de la Vigilia de Pascua en la iglesia de Santa Sinforosa, ubicada en 6135 S. Austin Ave., el 15 de abril.

Esos son sacramentos que su madre esperaba que recibiera mucho tiempo atrás, según cuenta su hermana Amanda Rodríguez. Pero cuando él era un niño y su madre, Julia Rodríguez, llamó a la que entonces era su parroquia local para investigar los requisitos, le dijeron que no era elegible para los sacramentos.

“La persona en el teléfono dijo que no, porque no lo entendería”, dijo Amanda Rodríguez. “No podía hacerlo porque no sabía leer. Mi mamá se sintió un poco dolida de que la señora se negara a escucharla”.

Así fue, durante años.

Sucedió entonces que Amanda Rodríguez, ahora de 31 años de edad, le dijo a su madre que cuando se casara, quería casarse dentro de la Iglesia católica.

Ese deseo hizo que Rodríguez, su madre y su hermano regresaran a la práctica regular de su fe.

La familia ha asistido a clases del RICA y a misa cada semana en Santa Sinforosa desde septiembre pasado.

“A mí me bautizaron e hice mi primera comunión, pero no me confirmaron y un día le dije a mi madre, qué sucede si deseo casarme por la iglesia”, explicó Rodríguez.

Fue entonces que llamó a las parroquias cercanas a su hogar y una luz se encendió en Santa Sinforosa. Cuando asistió a la primera clase, trajo consigo a su madre y a su hermano, y Garbacz dijo que toda la familia era bienvenida.

Después de conocer la historia de la familia, Garbacz dijo que también invitaba a Carlos a unirse a la clase. Se esperaba que Carlos fuera uno de los cerca de 400 católicos bautizados que completarían sus sacramentos de iniciación en la Vigilia Pascual, según Todd Williamson, director del Ministerio para el Culto Divino. Se esperaba que cerca de 400 personas fueran bautizadas, además de otras 400 bautizadas en otras iglesias cristianas que entrarían en comunión con la Iglesia Católica.

“Cada vez que Carlos viene a una reunión del RICA, entra en la habitación con una gran sonrisa”, escribió Garbacz en un correo electrónico. “Aplaude y saluda y responde al amor que comparte el grupo - el cual está formado por tres catecúmenos, cuatro (incluyendo a Carlos) que se están preparando para la Eucaristía y la confirmación, y cuatro preparándose para la confirmación en la parroquia, además de seis padrinos parroquiales. Amanda y Julia dicen que Carlos se muestra verdaderamente ansioso por acudir a nuestras reuniones. Está feliz de estar en un lugar y con una pequeña comunidad que comparte el amor de Dios”.

De hecho, la familia se ha perdido sólo una clase durante todo el año, a pesar de caminar varias cuadras desde su casa para cada sesión a principios de año. Cuando el clima se puso difícil, uno de los patrocinadores del RICA en la parroquia se ofreció a llevarlos de ida y vuelta.

“Realmente somos una pequeña comunidad de fe”, afirmó Garbacz.

Amanda, quien fue confirmada en la parroquia el 24 de marzo, dijo que a su hermano le gusta escuchar las historias bíblicas y está esperando su primera comunión.

A ella le gusta la clase del RICA debido a la calidez de la gente, y por la habilidad que tiene Garcbacz para explicar las enseñanzas de la iglesia.

“Si no entiendo algo de la Escritura, ella es capaz de explicarlo de una manera sencilla para el grupo”, agregó Rodríguez.