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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

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Febrero 2016

En un ambiente de incertidumbre dio comienzo la Semana Nacional de la Migración

Dos días después de la festividad de la Epifanía, El 8 de enero, dio comienzo la Semana Nacional de la Migración, una serie de actividades organizada por la Conferencia de Obispos de Estados Unidos. Para marcar la fecha, el Cardenal Blase Cupich fue el celebrante principal de la misa en la catedral del Santo Nombre, en el centro de Chicago.

Declaración del Cardenal Blase J. Cupich, Arzobispo de Chicago, con relación a la Orden Ejecutiva sobre Refugiados e Inmigrantes

Este fin de semana resultó ser un momento oscuro en la historia de los Estados Unidos. La orden ejecutiva de rechazar a los refugiados y de cerrar las puertas de nuestra nación a aquellos que, particularmente los musulmanes, huyen de la violencia, la opresión y la persecución es contraria tanto a los valores católicos como a los estadounidenses. ¿Acaso no estamos repitiendo con esto las desastrosas decisiones de aquellos que en el pasado rechazaron a otras personas que huían de la violencia, dejando marginadas y excluidas a ciertas etnias y religiones? Nosotros, los católicos, conocemos bien esa historia, porque, al igual que otros, hemos estado al otro lado de esas decisiones.

Padre Claudio Díaz Jr.

Encontremos lo extraordinario en el Tiempo Ordinario

Estamos viviendo en el espacio-tiempo litúrgico del Tiempo Ordinario. Las iglesias se ambientan con el color verde, símbolo de la naturaleza, de la vida, de lo común. Las escrituras mantienen mensajes universales de salvación, de las enseñanzas de Jesucristo y de lo esperado para la vida normal del cristiano. Pero es precisamente en momentos como este cuando Dios se deja ver y su voluntad de salvar el mundo se manifiesta, aunque en ocasiones no nos demos cuenta por lo agitado de nuestras vidas y por tener la mirada solo en la rutina. A veces los árboles no nos dejan ver el bosque.

El milagro de una educación católica

Como pueblo de fe que somos, creemos en los milagros. En las Sagradas Escrituras y en la historia de nuestra iglesia son abundantes los ejemplos de sucesos divinos. Muchos de estos hechos fueron realizados por Cristo mismo, como la multiplicación de los panes y los peces, o el definitivo milagro de la resurrección. Otros milagros suceden gracias a hombres y mujeres santos, como Santa Teresa de Calcuta, personas que son recordadas por su profunda fe y su compromiso con Cristo. Sin embargo, nuestra fe también nos enseña que nosotros tenemos la capacidad de obrar milagros. De hecho, muchos de nosotros hemos escuchado historias de milagros que ocurren en la época actual, ocurridos a gente normal. Muchas vidas han sido bendecidas por procedimientos médicos milagrosos. Las oraciones de un ser querido han proporcionado a algunos una fuerza y una curación milagrosas.Creo fervientemente que los milagros se producen constantemente a nuestro alrededor, incluso si no son reconocidos ni identificados como tales. Quizá no seamos perfectos, pero somos capaces de realizar milagros a través de la siempre presente gracia de Dios.

Msgr. Michael Boland

¿Cómo llega una persona a estar sin hogar?

Ha sido sumamente conmovedor ser testigo del repetido acercamiento del Papa Francisco a las personas sin hogar. Cada uno de sus actos, incluyendo invitaciones a hombres y mujeres sin hogar a comidas y conciertos en el Vaticano, llevándolos para un refrescante baño en la costa, invitándolos a una cena de pizza, e instalando duchas, una peluquería y una clínica cerca de la Plaza de San Pedro, demuestran su amor especial por los que viven al margen, aquellos que Jesús confió a nuestro cuidado. La generosidad del Santo Padre no está necesariamente destinada a resolver el complejo problema de la falta de viviendas, sino que es un paso en el camino hacia la restauración de la dignidad humana de nuestros hermanos y hermanas sin hogar.